La viscosuplementación es un procedimiento intervencionista mínimamente invasivo utilizado para el tratamiento del dolor y la limitación funcional asociados principalmente a la osteoartrosis. Consiste en la aplicación intraarticular de ácido hialurónico, una sustancia naturalmente presente en el líquido sinovial que actúa como lubricante y amortiguador dentro de la articulación.
Con el desgaste articular, la concentración y calidad del ácido hialurónico disminuyen, lo que favorece la fricción, inflamación y dolor. La viscosuplementación busca restaurar las propiedades viscoelásticas del líquido sinovial, mejorando la lubricación, reduciendo la inflamación y facilitando el movimiento articular.
Este procedimiento se realiza con técnica estéril y puede apoyarse en equipos de alta tecnología para una mayor precisión en la aplicación, especialmente en articulaciones como rodilla, cadera, hombro o tobillo. Es ambulatorio, de rápida ejecución y generalmente bien tolerado por el paciente.
Está indicado en casos de artrosis leve a moderada, dolor persistente que no responde adecuadamente a tratamiento conservador y en pacientes que buscan retrasar o evitar procedimientos quirúrgicos. Sus beneficios incluyen disminución del dolor, mejora en la movilidad y aumento en la funcionalidad, con efectos que pueden mantenerse durante varios meses.
La viscosuplementación forma parte de un abordaje integral que puede complementarse con terapia física, fortalecimiento muscular y control de factores biomecánicos. El objetivo es mejorar la calidad de vida del paciente, permitiéndole retomar sus actividades con mayor comodidad y seguridad.